La cárcel de Porlier

Actualmente, en la ciudad de Madrid ya no quedan cárceles, a excepción de una. No obstante, antiguamente albergó diversos centros de detención. La única que sigue teniendo funciones penitenciarias en el municipio de Madrid es la antigua Cárcel de Yeserías y actual Centro de Inserción Social Victoria Kent, en Delicias.

Algunas de ellas fueron la Cárcel de la Villa, el Palacio de Santa Cruz, la Prisión de Barco, la de Claudio Coello, la de Las Comendadoras o la Prisión de Porlier, que es la que trataremos. Exceptuando las dos primeras, las cárceles nombradas son de la época de la Guerra Civil y años posteriores. Menos la Cárcel de Yeserías, el resto se devolvieron a sus dueños, recuperando la función que tenían (religiosa o educativa), una vez que dejaron de usarse o se vendieron.

Debemos dividir entre la Checa republicana (1936-1939) y Cárcel franquista (1939-1944). Las primeras eran instalaciones que se usaron, al margen de las leyes, para detener, interrogar y ejecutar a sospechosos de simpatizar con el  bando nacional. Dicha palabra se usó también para nombrar a la policía política que usaba esas instalaciones.

Al acabar la Guerra Civil Madrid pasó a ser una gran cárcel. El régimen que se instaló quiso dejar clara la división entre ganadores y perdedores y erradicar la resistencia, estableciendo una red de cárceles. Una de ellas fue la Cárcel de Porlier, que era la Prisión Provincial de Hombres número 1. De aquí salían los que iban a ser fusilados y entre los presos se encontraban Julián Besteiro o Cipriano Mera.

La cárcel se situaba en la manzana que forman las calles General Díaz Porlier, Padilla, Torrijos (hoy Conde de Peñalver) y Lista (actual José Ortega y Gasset), en las instalaciones del colegio Calasancio, de los Padres Escolapios. Estuvo activa durante la Guerra Civil y  los primeros años de la posguerra. El edificio fue confiscado al principio de la contienda para usarse como albergue de niños abandonados y, posteriormente, como cárcel. En 1944 fue devuelto a los Escolapios.

Hoy en día, el edificio continúa su función de escuela, a través del Colegio Calasancio y el Colegio Universitario Cardenal Cisneros. Sigue en manos de los Padres Escolapios (Orden de las Escuelas Pías). Cuando el edificio se devolvió, un grupo de presos y alumnos fundaron la Cofradía del Divino Cautivo, en marzo de 1945. Desde entonces, se lleva a cabo la Procesión del Divino Cautivo, que sale desde la capilla del colegio. La imagen titular es el Divino Cautivo, obra de Mariano Benlliure, que fue Hermano Mayor de la Cofradía y uno de sus fundadores. Además, dio nombre a los Cines Benlliure, en Goya, donde actualmente se ubica una tienda de electrónica muy conocida, pero mantuvieron el cartel luminoso, que se puede ver en la parte de arriba de la entrada al edificio.

UBICACIÓN:

Calle General Díaz Porlier, 54

CÓMO LLEGAR:

Metro: Lista (línea 4), Núñez de Balboa (líneas 5 y 9), Diego de León (líneas 4, 5, 6).

Autobús: 1, 26, 29, 52, 61, 74.

 

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Juan dice:

    ¡Qué interesante!

    Le gusta a 1 persona

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